Monumentos

Las descripciones que figuran en cada ficha han sido obtenidos en su mayoría de los textos incluidos en las placas de la nueva señalización turísitica del casco histórico; textos cuya autoría pertenece a los historiadores locales Jacinto Tostado Nevado, Juana Santano Díaz y Mª de los Hitos Lumbreras Carrasco.

Estos textos tambien han sido recopilados y ampliados en la nueva guía turística de Alcántara.

Convento de San Bartolomé (San Francisco)

Gracias a una licencia del obispo de Coria y a una bula papal de Inocencio VIII, Bartolomé de Oviedo, vecino de Alcántara, comienza en 1478 la construcción de lo que será el convento de San Bartolomé.

El 20 de enero de 1493, la Orden de San Francisco tomó posesión del edificio.

Los primeros años del convento fueron bastante difíciles debido a la oposición de la Orden de Alcántara, por este motivo los franciscanos recurren a los Reyes Católicos que toman bajo su real amparo al convento y a sus frailes.

Esta comunidad franciscana fue muy respetada y apreciada por los vecinos de Alcántara, a la que en muchas ocasiones socorrieron con limosnas, entrando, además, muchos de ellos a formar parte de la vida monacal.

En 1548, San Bartolomé pasó a formar parte de la provincia franciscana de San Miguel, poco después se designa al Convento alcantarino como una de las casas destinadas al retiro y a la oración, por ser modesta y alejada de la población, contando en esta época con cincuenta frailes, que disponían de una huerta, un estanque y dos ermitas.

En 1674 se instauran estudios de Teología y Moral, considerados honra y señal de distinción dentro de la Orden.

Tras la Guerra de Sucesión el Convento quedó arrasado, se reconstruyó gracias a la colaboración del Concejo y al Marqués de Buscayolo, nombrado patrón desde 1742 como atestiguan sus armas.

En 1835 con la desamortización y exclaustración de los frailes comienza una etapa de deterioro para el edificio, finalmente subastado. Cambia de dueños con relativa frecuencia, hasta que a comienzos del s. XX se instala en el edificio una industria harinera.

En los últimos años el edificio ha sido rehabilitado, con el fin de utilizarlo como alojamiento de calidad dentro de la red de Hospederías de Turismo de la Junta de Extremadura.


Puente Romano de Alcántara

"El edificio más duradero creado por la mano del hombre, resistiendo en plena forma el paso del tiempo y los agentes destructores. Pasan los viandantes bajo su arco triunfal y las avenidas se peinan en las hileras de sus pilares, y el puente sigue siendo puente de paso sobre el río y puente de enlace entre generaciones sucesivas".

"Nadie construya puentes en España, sin haber pasado por Alcántara"

Carlos Fernández Casado, 1982

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Construido y sufragado por varios pueblos lusitanos. Su obra debió iniciarse hacia el año 75 d. C., terminándose alrededor del 103 - 104 en época del emperador Trajano, al que fue dedicado.

El conjunto romano consta de tres elementos: puente, arco y templo. El puente, situado entre dos recodos del río tiene unas dimensiones de 194 m. de longitud, 8 m. de anchura y 71 m. de altura, incluido el arco. Su fábrica es de sillería granítica almohadillada dispuesta a soga y tizón. Tiene seis amplios arcos de medio punto con distintas luces, apoyado sobre cinco pilares apreciándose tajamares en los tres centrales.

El Arco del Triunfo, aunque subordinado al puente, no deja de tener su propio significado dentro del conjunto. Enclavado en una provincia poco romanizada, este monumento en honor al sistema imperial romano, sirvió como soporte de la memoria colectiva como atestiguan sus inscripciones. De medio punto, está realizado en sillería almohadillada. En tiempos del emperador Carlos V se almenó, disponiéndose el escudo imperial, adoptando un aspecto más defensivo.

Este puente, clave para las comunicaciones en el espacio fronterizo, se vio sometido a destrucciones a lo largo de los diferentes enfrentamientos bélicos. A comienzos del siglo XIII, en tiempos de la Reconquista, cuando Alfonso IX toma definitivamente la Villa a los musulmanes, el puente sufre la destrucción del primer arco de la orilla derecha. Según los estudios realizados sobre el tema, todo apunta que debió ser reparado antes del siglo XVI. Es en esta época cuando el puente pasa a ser un elemento más del sistema defensivo de la Orden de Alcántara, convirtiéndose en un puesto de guardia y de control fiscal.

La primera restauración documentada se produce en el siglo XVI, durante el imperio de Carlos V como atestiguan las inscripciones del arco, eliminando las edificaciones que se habían levantado en el paso del puente en siglos anteriores. Del antiguo sistema defensivo, el único elemento que se conserva actualmente es un torreón de pizarra y ladrillo llamado Torre del Oro.

A principios del siglo XVIII, los enfrentamientos entre españoles y portugueses durante la Guerra de Sucesión, provocaron importantes daños en el segundo arco de la margen derecha que no será restaurado hasta el reinado de Carlos III.

Durante la dominación francesa volvió a destruirse el segundo arco de poniente. Provisionalmente se salvó el paso con unas estructuras de madera que fueron quemadas en 1836 durante las guerras carlistas. El 4 de febrero de 1860 se inaugura la restauración promovida por la Real academia de la Historia siendo ingeniero jefe D. Alejandro Millán y Sociats. En 1856 se iniciaron las obras que consistieron en el levantamiento del arco destruido, se construyeron paseos a ambas márgenes del río eliminándose también restos de algunas edificaciones militares, y se  desmontó y volvió a montar el arco honorífico colocándose una lápida conmemorativa de la reconstrucción de Isabel II y dos reproducciones de las lápidas originales de los pueblos que sufragaron la construcción del puente.

Fue declarado Monumento Nacional el 13 de agosto de 1924.

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Templo Romano

Erigido en honor del emperador Trajano y a los dioses de Roma por Caius Iuluis Lacer. De traza sencilla, tiene planta rectangular siendo su fábrica de sillería de granito almohadillado. Dos columnas de orden toscano enmarcan la puerta de la entrada, el interior se divide en naos y pronaos, y el exterior remata la fachada un frontón triangular, cubriendo todo el edificio un tejado a dos aguas.

En el siglo XIII se cristianiza bajo la advocación de San Julian, añadiéndosele nuevos elementos arquitectónicos como el calvario y la espadaña. En la reconstrucción del siglo XIX, D. Alejandro Millan y Sociats le devuelve su aspecto original siendo de este momento la verja que cierra el edificio.

La inscripción reproducida en los siglos XVI y XIX a partir de la original dice así:

"Consagrado al emperador Nerva Trajano, César Augusto, Germánico, Dácico. Este templo en la roca del Tajo de los supremos dioses y del Cesar lleno donde el arte se ve vencido por su propia materia, quizás la curiosidad de los viajeros, cuyo cuidado es saber cosas nuevas, se pregunten quien hizo y con qué intención. El puente destinado a durar por siempre en los siglos del mundo, lo hizo Lacer, famoso por su divino arte..."

Inscripciones

En el frontispicio del templo:

IMP. NERVAE. TRAIANO. CAESARI AVG.
GERM. DACICO SACRVM TEMPLVM IN
RVPE TAGISVPERIS. ET CAESARE.
PLENVM. ARS. VBI MATERIA. VINCITVR.
IPSA. SVA / QVIS. QVALI. DEDERIT.
VOTO. FORTASSE. REQVIRET. CVRA. VIATORVM. QVOS. NOVA. FAMA. IVVAT /
INGENTEM. VASTA. PONTEM. QVI. MOLE.
PEREGIT. SACRA LITATVRO. FECIT.
HONORE. LACER / PONTEM. FECIT.
LACER. ET. NOVA. TEMPLA. DICAVIT. SCILICET. ET. SVPERIS. MUNERA. SOLA. LITANT /
PONTEM PERPETVI MANSORVM. IN SAECVLA MVNDI FECIT DIVINA NOVILIS ARTE LACER /
IDEM. ROMULEIS. TEMPLVM. CVM. CAESARE DIVIS
CONSTITVIT. FELIX VTRAQVE. CAVSA.
SACRI / G.I. LACER. S.F. ET DEDICAVIT
AMICO CURIO LACONE IGAEDITANO /

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"Consagrado al Emperador Nerva Trajano, Cesar Augusto. Germánico, Dácico.
Este templo en la roca del Tajo de los supremos dioses y del César lleno donde el arte se ve vencido por su propia materia, quizá la curiosidad de los viajeros, cuya intención es saber cosas nuevas se pregunten quien lo hizo y con qué intención.
El puente destinado a durar por los siglos del mundo, lo hizo Lacer, famoso por su divino arte.
El mismo levantó este templo a los dioses romuleos y a Cesar. Tanto por lo uno como por lo otro esta obra es acreedora del favor celestial.
Quien ha erigido este enorme puente con su vasta mole, rindió honor y satisfacción a los dioses.
Quien a la par hizo el puente y dedicó los templos, rindió honor a sí mismo y a los dioses.
Cayo Julio Lacer lo hizo con su dinero y lo dedicó, juntamente con su amigo Curio Lacón"

 

 

La inscripción dedicatoria, que se repite en cada frontispicio del arco dice:

IMP- CAESARI. DIVI. NERVAE. F. NERVAE/.

TRAIANO. AVG GERMANICO. DACICO. PONTIF. MAX/

TRIB. POTES. VIII. IMP. V. COS. V. P. P.

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"Al emperador César, hijo de divino Nerva, Nerva Trajano, Augusto Germánico, Dácico Pontífice Máximo, dotado ocho veces con la Tribuna Potestad, cinco con el imperio, cinco veces Cónsul. Padre de la Patria."

Repetida dos veces en el arco:

CAROLVS. V. IMPERATOR./ CAESAR
AVGVSTVS./ HISPANIARVMQUE./
REX. HVNC. PON/TEM. BELLIS. ET
AN/TIQVITATE. EX. PAR/TE.
DIRVPTVM./
RVINAMQVE./ MINANTEM.
INS/TAVRARI. IVS/SIT.
ANNO. DO/MINI. M. D. XL.
III./ IMPERII. SVI. XXIII /
REGNI. VERO./ XXVI.

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"Carlos V Emperador, César Augusto y Rey de las Españas, mandó que se restaurase este puente, deteriorado en parte por las guerras y por su antigüedad, y amenazando ruina, el año del Señor de 1543, en el 24º año de su Imperio y en el 26º de su reinado."

 

En uno de los lados del arco honorífico:

ELISABETH. BORBONIA
HISPANORVM. REGINA
NORBESEM. PONTEM
ANTIQVAE. PROVINICAE
LUSITANIAE. OPVS
ITERVM. BELLO
INTERRVPTVM
TEMPORIS. VETVSTATE
PENE. PROLAPSVM
RESTITVIT
ADITVM. VTRINQVE
AMPLIFICAVIT
VIAM. LATAM. AD
VACCEOS. FIERI. IVSSIT
ANNO. DOMINI
M. DCC. LIX.

"Isabel de Borbón, reina de las Hispanas, reconstruyó por segunda vez la obra del puente norbense, en la antigua provincia de la Lusitana, interrumpido por la guerra, hundido en su extremo por el tiempo y la vejez. Realzó su acceso por ambas partes. Mandó hacer la Vía Lata, desde los Vaceos, en el año del Señor de 1859."

Otra de las inscripciones situadas en el arco dice así:

MVNICIPIA
PROVINCIAE
LVSITANIAE. STIPE
CONLATA. QVAE. OPVS
PONTIS. PERFECERVNTIGAEDITANI
LANCIENSES OPIDANI
TALORI
INTERANNIENSES
COLARNI
LANCIENSES TRASCUNDANI
ARAVI
MEIDVBRIGENSES
ARABRIGENSES
BANIENSES
PAESVRES

"Municipios estipendiarios de la provincia de Lusitana que contribuyeron a la obra del Puente: Igaeditani, Lanienses Opidani, Talori, Innterannienses, Calarni, Lancienses Trascundani, Arani, Meidubriguenses, Arabriguenses, Banienses, Paesures".

 

 

 

 

Documentos relacionados

Enlaces de interés


Ermita de Nuestra Señora de los Hitos

Hay diversas interpretaciones con respecto al término "hito", que en la mayoría de los casos hacen referencia a piedra hincada, menhir, miliario...

El cronista de la Orden, Frey Alonso Torres y Tapias, indica que ya existía en 1235. A finales del siglo XIV el maestre Yáñez de la Barbuda fue aconsejado por Yago, ermitaño de la Virgen, para que emprendiera una cruzada con el fin de recuperar Granada de manos infieles.

Barrantes Maldonado, apunta que a finales del siglo XIV se reformó la antigua ermita por otra "de nueva cantería pues la anterior era de mampuesto. Esta obra finalizó el 15 de abril de 1402". Las costas de la reconstrucción fueron sufragadas por el Concejo de Alcántara, devotos de la Virgen y los bienes de la ermita.

Tras las guerras con Portugal la ermita fue destruida al explotar un polvorín instalado en ella. no se vuelven a tener noticias hasta 1768, año en que se reedificó en el mismo enclave.

En el exterior la obra es sencilla, está construida en mampostería de pizarra con sillares graníticos en las esquinas. Da acceso a su puerta principal un pórtico con arco de medio punto y tejado a dos aguas, que alberga una hornacina con una imagen en alabastro de la Virgen.

En la planta del tempo, en forma de cruz latina, presenta una sola nave con tres tramos de bóveda de cañón con lunetos, y crucero con cúpula sobre pechinas a la que se suma una estancia como camarín, cubierto igual que el sotocorro, con bóveda de arista. El retablo es de traza neogótica presidiéndola la Patrona, imagen de candelero del siglo XIX y fue donado en 1936 por Doña Javiera Vicario de Sande y Don Nicolás Rodríguez-Arias Carbajo, fabricándose en Zafra.

El patronazgo de Nuestra Señora de los Hitos siempre lo ostentó el concejo de Alcántara, que nombraba mayordomo todos los años. Éste mayordomo administraba sus rentas y daba cuentas al término de su mandato.


Fuente del Pilar

Situada extramuros de la Villa, cumplía funciones de aprovisionamiento de aguas. Prima en el edificio la funcionalidad sobre la estética.

Construcción granítica con frontón triangular rematados sus vértices en pedestales con bolas, típica del estilo herreriano imperante en la época. Resalta en el centro el escudo en mármol de la Villa de Alcántara, en la cartela esta inscripción:

ESTA OBRA HIZO ESTA Vª SIENDO GOBERNADOR EL DOTOR GUILLÉN. AÑO DE 1594

Desde el reinado de Felipe II hasta hace poco tiempo estuvo cumpliendo su finalidad: abrevadero y fuente pública.


Palacio de los Topete Escobar

Familia asentada en Alcántara desde su conquista en el siglo XIII.

Esta casa fortaleza fue construida a finales del siglo XV y principios del XVI, siendo objeto de sucesivas reformas que llegan hasta la actualidad.

De estilo renacentista, destaca de su fachada de sillería granítica la puerta adovelada de medio punto que contrasta con la norma general de portadas adinteladas de nuestra arquitectura palaciega. Sobre el arco, enmarcado por un desarrollado alfiz de sabor manuelino, se abre una ventana adintelada con decoración de casetones y rosetas.

En las enjutas dos escudos heráldicos con las armas de los promotores del edificio. En el conjunto de la fachada debemos reseñar el buen trabajo de forja de los artesanos locales.

En el interior, se observa un patio porticado con arquerías de medio punto soportadas por columnas de granito con capiteles jónicos.

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Ayuntamiento de Alcántara

Durante el reinado de Felipe III se mandó construir la Casa Consistorial como indican algunas inscripciones de la fachada: "Reinando la Católica Majestad de Felipe III esta Villa de Alcántara mandó hacer esta obra; comenzose siendo Gobernador Don Francisco de Córdoba y Mendoza, visitador general de esta Orden y Gobernador de las casas IIVR. de Coria".

Muestra algunas de las múltiples remodelaciones que ha sufrido el edificio a lo largo de la historia, es la inscripción del dintel de la puerta, que dice: "Reinando el muy católico Monarca Don Carlos III y siendo Gobernador de esta Villa el Marqués de Camarena, se edificaron estas casas consistoriales y Real Carcel e hizo Pósito de granos el año 1760".

Coronando la fachada el escudo de armas de Carlos II circundado por el cordón y el toisón de oro. Elementos significativos de la fachada son también tres escudos en los que  se repite la representación del puente romano.

Mención aparte merecen las dependencias de la cárcel que se encuentran en el sótano del edificio, construidas en 1694 como indica otra de las inscripciones.


Iglesia de Santa María de Almocóvar

Iglesia Santa María de AlmocóvarEsta iglesia siempre tuvo los títulos de Conventual, Arciprestal y Parroquial. Su arcipreste debía ser religioso de la Orden de Alcántara y lo nombraba el rey a propuesta del consejo de órdenes tras superar varios exámenes.

Asentada en uno de los lugares más altos de la antigua Villa, la iglesia se construye sobre la mezquita. Para el origen del nombre existen dos teorías, la primera es que almocóvar proviene de "Al-Mocovara" que significa "el lugar más alto", y la segunda es que su nombre derivaría de "Al-Maqâvir", "el cementerio".

Al parecer, tras la conquista de la población, la adaptación de la mezquita fue suficiente para el culto cristiano; poco después, se inició la construcción de un nuevo tempo siendo maestre D. García Fernández en el año de 1254. Este lugar, enterramiento de numerosos miembros de la Orden, sufrirá notables transformaciones en los siglos XVI y XVII.

El tempo original era románico, construido a base de sillería. Constaba de tres naves, cubiertas por techos de madera, la central más ancha y elevada que las laterales. De este momento se conservan las tres portadas, siendo la principal uno de los pocos ejemplos del románico en Extremadura. Enmarcada por dos contrafuertes se abre la portada con arquivoltas sobre capiteles con decoración vegetal apoyados sobre columnas exentas. In rosetón, un alero con canecillos y dos ventanas caladas completan el sencillo conjunto.

A lo largo del siglo XVI se acometen numerosas reformas en las que intervienen artífices de la talla de Martín de Elordieta, Pedro de Ibarra, Juan Bravo que ejecuta los planos de Francisco de Mora.

El estado actual del templo es resultado de las reformas llevadas a cabo en el siglo XVII por el arquitecto Manuel Larra de Churriguera, que también ejecutó las obras del atrio.

En su interior se conservan algunas piezas de interés procedentes del Convento de San Benito. el sepulcro del comendador Frey Antonio Bravo de Jerez, magnifica pieza en alabastro, realizada por Lucas Mitata, en el año de 1564; cinco tablas de Luis de Morales que se encuentran en la sacristía, destacando por su buena factura una tabla de la Virgen con el Niño.

En la iglesia también pueden contemplarse un Cristo Yacente atribuido a Martínez Montañés, una talla de Sebastián de Paz de 1639, el sepulcro del Maestre Yañez de la Barbuda, así como la pila donde fue bautizado San Pedro de Alcántara.

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Arco de La Concepción

Es una de las puertas que queda en pie del recinto amurallado, cumplía funciones de defensa y control de entrada a la Villa. Debe su nombre a la capilla que había sobre ella bajo advocación de Nuestra Señora de la Concepción.

De granito y mampostería de pizarra revocada con cal, la puerta se abre en un profundo arco de medio punto prolongado en tres tramos rectos, cubiertos con bóvedas de aristas. La parte alta es actualmente una habitación, en la que destaca la hornacina hoy convertida en ventana de gusto barroco. Bajo ella se sitúa el escudo de Felipe III, rodeado por el Toisón de oro, con armas de España y Portugal.

Esta puerta sería construida o reformada en 1611 como consta en una de las inscripciones que la adornan:

"REINANDO PHº. N. S. III (FELIPE III) DES / TE NONBRE Y SIENDO / GOVERNADOR DES / TA VILLA Y PROVINCIA / DON ANTONIO DE ROBLES Y GUZMÁN / CLAVERO PROFESO // DE LA HORDEN DE / ALCANTARA Y SV / TINIENTE EL LDO / FRANCISCO DE MONROY VDECA / MANDARON HAZER / ESTA OBRA AÑO DE 1611"


Palacio de los Marqueses de Torreorgaz

Perteneciente al linaje de los Aponte, familia asentada en esta Villa desde el siglo XVI; en 1699 se concede el Marquesado de Torreorgaz a don Diego de Aponte y Zúñiga, Topete y Aldana, Regidor Perpetuo y Caballero de la Orden de Alcántara.

Presenta una fábrica de mampostería de pizarra y sillería de granito de buena escuadra tanto en portada como en las esquinas. En una de ellas, destaca una ventana en ángulo con dos arcos polilobulados, que contrasta con la ventana esquinera de sabor popular del edificio colindante. En su cubierta sobresalen dos airosas chimeneas tradicionales del caserío alcantarino tanto en edificios populares como palaciegos.

Por último resaltar los escudos heráldicos de las familias Aldana, Zúñiga, Rocha, Ovando y Aponte, este último en campo de azur un puente con su arco central quebrado, sobre el que un lobo porta en la boca una cinta con la leyenda "Oh, qué mal paso".

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Palacio de los Roco-Campofrío

Palacio Roco Campofrio

Escudo Roco Campofrío

Cuando el 17 de enero de 1213 Alfonso IX de León conquistó definitivamente Alcántara a los musulmanes, el linaje de los Roco fue protagonista destacado, recibiendo la dehesa de Campofrío como justo premio a su entrega.

En tiempos de Bartolomé de Peón Roco, "Capitán de Lanzas", gran servidor de los Reyes Católicos se levantó este edificio.

Aunque su estado actual es ruinoso, la monumental fachada indica la importancia pasada de este linaje, cuyo escudo de armas preside la portada.

La fachada de sillería de granito, quizás de época posterior, se estructura en tres pisos donde predominan el equilibrio y la simetría que viene dada por la regular disposición de sus vanos. En el primer y segundo piso los frontones triangulares adornan los ventanales.

En el centro se abre la recia portada con puerta inferior enmarcada por columnas toscanas, mientras el balcón se remata con un frontón partido que sostienen columnas jónicas, añadiendo un cierto dinamismo al conjunto.


Casa de Bernardo de Aldana

En una carta que recoge Barrantes Maldonado en sus "Historia y Antigüedades de la Villa de Alcántara" de 1572, Bernardo de Aldana, Maestre de Campo en Hungría, envía dinero para construirse una casa nueva en la calle Cañada, casa que no llegó a estrenar al morir en una expedición contra los turcos.

En esta misma calle, se ubicaba la casa solar de la familia Aldana. El edificio actual consta de dos plantas, bodega y patio posterior con dependencias auxiliares. Su estructura es de muros de mampostería, bóvedas y forjados de madera.

La fachada se organiza según cuatro ejes de huecos, todos adintelados, recercados de granito en la planta baja incluyendo la portada. En la planta superior aparece una ventana recercada con granito y tres balcones volados sobre plataformas decoradas de la misma piedra datados en el siglo XVI, estando el central flanqueado por sendas mensulillas de granito de sección poligonal encastradas en el muro. Se remata con una cornisa volada de importantes proporciones, realizada con fábrica de ladrillo y decorada con una moldura de ovas. Se modula esta cornisa mediante cinco pilastras realizadas con recrecidos de mortero, todo ello resultado de una reforma realizada en el siglo XVIII.


Convento de Sancti Spíritu e Iglesia de la Encarnación (La Antígua)

Durante siglos, Alcántara contó con dos Parroquias, la distribución de los feligreses era atípica: quien entrara a la Villa por el Puente pertenecería a la Encarnación Antigua y quien lo hiciera por las otras puertas, a Santa María de Almocóvar.

La iglesia de la Encarnación Antigua popularmente conocida como "Las Monjas", debe este nombre al convento anexo a ella, habitado por las Monjas Comendadoras o Caballeras, rama femenina de la Orden de Alcántara, que al igual que los Freyres debían probar pureza de sangre y nobleza.

Su ubicación dentro de la primitiva fortaleza la hizo ser conocida durante siglos como Santa María de dentro de la Villa.

Según las Definiciones de la Orden, el Párroco de esta iglesia era elegido tras un complejo proceso de selección llevada a cabo por el Prior, el Consejo de Órdenes y el Rey, que era quien finalmente elegía y otorgaba el nombramiento.

La construcción del templo es de mampostería de pizarra con elementos graníticos de trazas góticas y añadidos de épocas posteriores. Destaca la bóveda de crucería nervada distinguiéndose en su clave central el escudo de los Reyes Católicos. Además se pueden apreciar los escudos de los Apontes, Roco Campofrío...

Las dependencias conventuales son de factura más sencilla, y estaban organizadas en torno a un claustro central. En el refectorio se pueden apreciar todavía restos de pinturas murales. En la actualidad, su lamentable estado de conservación no permite apreciar su belleza original.